La Ruta de los Cañones del Górgora, situada en el municipio de Villagatón es una de las más bonitas y sorprendentes de senderismo de la provincia

En la versión digital del diario de León, se hacen eco de uno de los lugares más bonitos de “la Cepeda”:

La recomendación de… Astrid Rodríguez rozas, periodista

 ruta gorgora

La Ruta de los Cañones del Górgora, situada en el municipio de Villagatón es una de las más bonitas y sorprendentes de senderismo de la provincia. Circular de algo más de 5 kilómetros, se puede hacer en tres horas y no presenta grandes desniveles de terreno. Se trata de un recorrido sorpresivo, de los que desde luego deben abstenerse aquellas personas con limitaciones físicas y vértigos, porque más que una caminata parece una ‘gymkhana’ natural en pleno monte, una experiencia que no te dejará indiferente y que sin duda querrás repetir. La ruta se inicia en el polideportivo de Montealegre, población a la que accedemos desde la salida 350 de A-6, a Brañuelas, (en dirección a La Coruña), allí se encuentra el aparcamiento y también el primer panel informativo, donde te informan de una dificultad media, aunque en realidad debería indicar alta. El inicio, por un antiguo camino carretero, nos conduce hasta el castañar de Valdecouso, un sendero que se va estrechando y descendiendo hacia el primer arroyo, que cruzaremos a través de un rústico puente de madera.

A partir de este punto abordaremos la primera subida por una ladera de piedras pizarrosas (un canchal), a través de un pequeño sendero poco marcado y que nos conducirá al otro lado de la montaña, un monte que deberemos volver a descender, ésta vez por una pared rocosa que está equipada con cuerdas de sujeción y que nos conducirá al arroyo que da nombre a la ruta.

Entonces iniciaremos el camino que bordea el arroyo, un recorrido con una vegetación exuberante de helechos, musgos y líquenes, más propio de un paraje selvático que un paisaje cepedano, y que nos irá encaminando hacia el pozo del Górgora y las primeras rocas anunciadoras de los cañones.

Es el punto en el que comienza la aventura de verdad y las pruebas que la naturaleza nos ha organizado en lo que queda de recorrido: saltos de aguas, cascadas, pozos y cambios de nivel, que deberemos ir sorteando mediante escaladas, bajadas por árboles que asemejan barras de bomberos, pasos por precipicios y otros obstáculos, los más problemáticos asegurados con cuerdas, escalas y amarres, que sin duda nos harán sentir como artistas invitados, bueno ahora también políticos, del Planeta Calleja.

También es el momento de cambiar de calzado, zapatillas de agua o unas deportivas viejas, ya que a partir de ese punto el discurrir de la ruta transita por el cauce del arroyo, atravesando la imponente garganta que el agua ha ido configurando entre las rocas.

Tras salvar el cañón, volveremos al camino por un sendero ascendente, situado a la derecha del cauce, para sortear el último obstáculo de la prueba, subida por la chimenea creada entre las rocas, opción que no recomiendo si uno no está experimentado en técnicas de escalada, o a través de la pared lateral de la derecha, bastante vertical pero que dispone de cuerdas y apoyos para ir ascendiendo con mayor seguridad y sumo cuidado.

Nos incorporamos a una senda de tierra suelta que nos lleva a un claro, donde se encuentra un depósito de agua y un merendero, para enfilar finalmente un camino hacia unas construcciones mineras y una pista que asciende el valle y nos devuelve al polideportivo.

Gymkhana al natural en Montealegre ( Diario de León – 13/11/2015 )

 

Facebook Comments

Comparte

Deja un comentario

shares
  • RSS
  • Twitter
  • Facebook
  • Instagran
  • YouTube
PATATA